... Como confesar que llevo dos años harto y este es el tercero y no está bien. Pronto hará un año que me puse un año de plazo para trazar un plan sobre como iba a cambiar la manera en que funcionan mis cosas y el año acaba ahora y todavía no estoy listo para tomar decisiones importantes por mi mismo. Y casi que voy a esperar un año a ver si todo empieza a mejorar...
[ Astrud - Tres años harto ]
Tres años harta, que se dice pronto. Y quien dice tres años harta quiere decir tres años soltera. Llevo tanto tiempo soltera que se me está empezando a olvidar el miedo que tenía a las relaciones después de la última. Llevo tanto tiempo soltera que se me está empezando a olvidar qué se siente en una relación, y de olvidarlo tiendo a idealizarlo. Porque seguro que, se sienta lo que se sienta, es mejor que estar soltera.
Hecho de menos abrazar a alguien por las noches. Y irnos a dormir besándonos, o irnos a dormir hablando. Y despertarme y ver a alguien feliz a mi lado. Hecho de menos las cenas, las botellas de vino, mirar películas, pasear, visitar museos y pueblos, salir, reír. Poder estar con mi gente y que él esté con la suya, pero saber que él está allí. Tener mi independencia, hacer mi vida igual que ahora, pero sabiendo que hay alguien allí que me quiere igual que yo a él. Hecho de menos aprender a querer, aprender las reacciones de alguien, sus sentimientos, aprender su música y sus libros, aprender sus películas, su familia, su vida. Hecho de menos esa estúpida sensación tranquilizante de que alguien quiere compartir su vida conmigo y hacerme partícipe de su existencia durante un tiempo indefinido.
Llevo tanto tiempo sola que he tendido a crear relaciones de amistades. He aprendido a estar sola, y he decidido que no me gusta. He odiado las relaciones, he necesitado relaciones, he añorado relaciones para finalmente concluir que Platón tenía razón, y necesitamos nuestra mitad que nos complemente, que haga que la vida sea un poquito más feliz. Necesitamos ese punto de apoyo cuando tropezamos, ese abrazo cuando tenemos frío, ese beso antes de irnos a dormir.
Pero supongo que aún no ha llegado mi momento. Y supongo que, como siempre, como más lo busque menos va a aparecer. Pero es que yo ya no puedo más. Simplemente no puedo más. Y no, no es que busque a alguien para depender de él, ya sé que no hay que depender de nadie, busco a alguien porque simplemente necesito cariño. Y mis amigos me pueden abrazar una vez a la semana, vale, pero todo el mundo sabe que eso no es ni de lejos lo mismo.
¿De verdad estaré más de 10 años sola como mi madre cuando me tuvo? No quiero ni pensarlo. Porque no puedo aguantarlo. Yo no tengo una hija para consolarme. Simplemente tengo muchísimas ganas de amar y por lo que parece hay una confabulación cósmica que me lo impide. Maldito karma. Solo espero que el destino me depare una buena compensación. Pero creo que las Moiras se han olvidado de añadir un hilo amoroso a mi vida.